
Verse a uno mismo, mirar al costado
y comprender que no todo pasado es pisado
ya que todo lo vividos y sufrido, es aprendido
Darse cuenta que para poder volver
primero hay que saber irse
y que no es más grande quién más lugar ocupa
sino quién más vacío deja cuando se va
Aprender a reirse de uno mismo
y saber que más llanto que llorar es ver llorar
Al hablar procurar que lo que digas sea mejor que el silenco
y que el silencio también puede aturdir
Admitir a la muerte como, simplemente,
otro aspecto del ciclo de la vida
y evaluar cada encuentro del vivir
sabiendo que no volverá a presentarse de nuevo
Ser concientes de que nos falta algo
y que tenemos la desesperada necesidad de descubrir qué es
Sabiendo que tenemos muy pocos elementos para guiarnos
y que debemos confiar en el único recurso que tenemos...
El impulso, ese libro abierto al saber...el instinto natural!